Síntomas y causas de la hernia inguinal

Síntomas y causas de la hernia inguinal

Una hernia inguinal es uno de los tipos de hernias más comunes y generalmente se produce cuando una parte de los intestinos se extiende hacia el área que rodea el testículo. Esta afección puede afectar a personas de todas las edades, desde recién nacidos hasta adultos mayores. Una hernia inguinal no solo puede causar dolor y incomodidad, sino que también puede ser una afección de salud grave si no se trata a tiempo. En este artículo, abordaremos los síntomas y causas de la hernia inguinal para que pueda estar mejor informado sobre esta condición.
La hernia inguinal es una afección en la que un órgano o tejido del cuerpo se desliza a través de una abertura en una capa de tejido llamada fascia. Esta afección generalmente afecta al área de la ingle.

Los síntomas de la hernia inguinal incluyen un bulto en la ingle que puede aumentar con el esfuerzo físico, dolor o incomodidad en la ingle, ardor o dolor alrededor del bulto y sensación de presión o de peso en la ingle. Estos síntomas pueden empeorar con el paso del tiempo, aunque muchas personas no experimentan síntomas.

Las hernias inguinales pueden ser causadas por una debilidad en la pared abdominal, la cual puede ser hereditaria o causada por una cirugía previa. El aumento de la presión abdominal también puede contribuir a la aparición de hernias inguinales. Esto puede ser el resultado de una tos crónica, estreñimiento crónico, embarazo, sobrepeso u obesidad, esfuerzo excesivo y algunos tipos de trabajo.

¿Qué síntomas provoca la hernia inguinal?

La hernia inguinal se produce cuando un tejido u órgano se desliza o se desplaza desde su lugar de ubicación normal a través de una debilidad en la pared abdominal. Los síntomas más comunes asociados con una hernia inguinal incluyen dolor en el área afectada, sensación de pesadez, presión, molestias, a veces con dolor punzante, especialmente cuando se toca la zona afectada. Estos síntomas pueden ser agravados por la tos, el estornudo, la toma de alimentos y la actividad física, por ejemplo, levantar un objeto pesado. También puede haber desarrollo de una protuberancia en la zona afectada. Esta protuberancia puede ser dolorosa al tacto y puede aumentarse con la tos o el estornudo. En algunos casos, la hernia inguinal puede progresar hasta el punto en que el tejido u órgano afectado se atasca en la abertura por la que se ha deslizado, causando un dolor intenso y una incapacidad de mover el tejido o órgano. Esto se conoce como una hernia irreductible.

¿Cómo saber si tienes una hernia en la ingle?

-Una hernia en la ingle es un bulto cerca de la ingle que se produce cuando una parte de un órgano interno, generalmente el intestino, se desliza a través de una abertura en la cavidad abdominal.

-Los síntomas más comunes de una hernia inguinal incluyen: una sensación de ardor o presión alrededor de la ingle, dolor y/o debilidad en la ingle, un bulto en la ingle u otro área de la cavidad abdominal.

-Si sospecha que tiene una hernia en la ingle, debe consultar a un médico para un diagnóstico correcto. El médico puede realizar un examen físico para detectar la hernia e incluso realizar una ecografía para verificar la presencia de una hernia.

-Es importante recordar que las hernias inguinales no se curan por sí solas, por lo que debe buscar tratamiento médico para evitar complicaciones. El tratamiento médico más común es la cirugía para reparar la hernia y evitar que empeore.

¿Que no se debe hacer cuando se tiene una hernia inguinal?

1.No es recomendable realizar tareas pesadas que requieran esfuerzo físico, como empujar o levantar objetos.

2.Evitar cualquier actividad que implique levantar los brazos sobre la cabeza.

3.No se debe tomar el sol directamente sobre el área afectada.

4.No realizar actividades que impliquen la contracción intensa de los músculos abdominales, como los ejercicios de abdominales.

5.Evitar el uso de prendas ajustadas que ejerzan presión en el área afectada.

6.No realizar actividades deportivas con impacto, como el fútbol, el baloncesto, el voleibol, etc.

7.No exponerse a sitios con temperaturas extremas.

8.No realizar movimientos bruscos como una torsión del tronco.

9.Evitar actividades que involucren una presión excesiva en el abdomen, como la natación.

10.No llevar cinturones o prendas ajustadas que ejerzan presión en el área afectada.

En conclusión, la hernia inguinal puede ser dolorosa y afectar la calidad de vida de los pacientes. Existen una variedad de factores de riesgo que contribuyen a la aparición de esta condición, incluyendo una debilidad previa en el tejido abdominal, el envejecimiento, los esfuerzos extenuantes, el embarazo y la obesidad. Los síntomas de la hernia inguinal incluyen una protuberancia dolorosa en la ingle, dolor al levantar peso, presión en la ingle y dolor en la espalda baja. Si un paciente presenta estos síntomas, debe consultar a un médico para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuado.

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